El primer paso es conocer para qué necesitas la protección auditiva. No requiere la misma solución una persona que trabaja expuesta al ruido que alguien que busca tapones para dormir, asistir a conciertos o proteger sus oídos del agua.
A partir de esta valoración podemos tomar las medidas necesarias para crear unos tapones o protectores auditivos personalizados, adaptados a la forma de cada oído para conseguir un buen ajuste y una mayor comodidad.
Una vez preparados, comprobamos su adaptación y te explicamos cómo colocarlos, utilizarlos y mantenerlos correctamente para que puedas aprovechar al máximo tu protección auditiva.